Mezcla una porción del polvo con agua, jugo, leche o tu bebida preferida. Puedes añadirlo a smoothies, batidos o bebidas calientes para mayor versatilidad.
Se recomienda consumir una porción diaria de forma consistente para obtener mejores resultados. Remueve bien hasta que el polvo se disuelva completamente e ingiere inmediatamente después de preparar.
No usar como reemplazo de una dieta balanceada. Consulta con un profesional de salud antes de usar si estás embarazada, en periodo de lactancia o bajo medicamentos.